Corpacero: una empresa que está renovando su energía.

60 años en el mercado de la transformación del acero.

¿Cuál fue la solución que desarrolló Enel para Corpacero?

Dentro de este gran proyecto de reubicación de sus plantas, Enel realizó:

  • Traslado de maquinaria, la cual en su mayoría data de 40 años aproximadamente.
  • Diseño eléctrico de bodegas para la alimentación de la maquinaria.
  • Obras civiles relacionadas con el aumento de la capacidad productiva con el fin de evitar problemas de suministro y de calidad de la energía.
  • Instalación de nuevos tableros eléctricos.

 

Por si esto fuera poco, la empresa ya está pensando en una cuarta etapa que consistiría en un cambio de alrededor de 54.000 metros cuadrados de zonas techadas para soportar paneles solares con los que quiere aportar al medio ambiente, ser sostenibles y generar ahorro en su consumo de energía.

 

¿Cómo se ha visto beneficiada Corpacero con este proyecto?

Contar con un aliado de la talla de Enel es sinónimo de efectividad y confiabilidad, además de asegurar la asesoría de un experto en temas de electricidad; adecuar las instalaciones a la maquinaria de la compañía fue la solución a una necesidad de actualización de la misma, a una puesta en regla acorde con las normativas actuales.

 

El diseño e instalación de nuevos tableros y la construcción de nuevas subestaciones eléctricas trajo eficiencia energética y una disminución en las pérdidas de energía; a esto se suma que la empresa no detuvo sus operaciones a pesar de los trabajos realizados.

 

Además, que Corpacero haya contado con el sello de Enel es garantía de calidad y un aval a la hora de solicitar aprobación de distintos proyectos en la zona. Igualmente, importante ha sido el tema de financiación con la que Enel facilitó el desarrollo de estos trabajos, ya que Corpacero no ha sido ajena a las dificultades que las empresas del país padecieron en tiempos de pandemia.

 

A nivel monetario, cabe mencionar que la inversión prevista de más de 25.000 millones de pesos (3.000 millones para la primera planta, 7.000 para la segunda y 20.000 para la tercera), se miró beneficiada en la primera fase con una reducción del 30% en el consumo energético y un aumento del 20% en la producción.

 

Las cifras para la fase 2 y la 3 aún se encuentran en desarrollo, pero la empresa estima que estos beneficios serán mayores ya que las plantas que están en proceso tienen menores consumos de energía.

En resumen, el caso de Corpacero fue uno de éxito gracias a la unión de varios factores; por un lado actuó la experiencia y el acompañamiento que brindó Enel, así como las soluciones energéticas que la empresa aplicó a sus procesos.

 

Del mismo modo, la excelente relación y el trabajo conjunto y coordinado que existió entre ambas compañías es la llave del éxito en el desarrollo del proyecto; contar con un socio y un aliado que acompañe el proceso da la tranquilidad que toda empresa necesita.

 

Así mismo, las ganas de Corpacero de hacer un trabajo impecable y contribuir al progreso del país suman a esta dupla ganadora; además, el deseo de Enel de aportar su experiencia y apoyo financiero a un plan de esta envergadura, facilitan las cosas.

 

El caso de Corpacero se presentó como el más importante de la zona norte del país, ya que no muchas empresas se han embarcado en realizar un traslado de estas proporciones.

 

Con casos como el de esta compañía, demostramos que somos capaces de realizar grandes proyectos; Corpacero ha puesto en nuestras manos uno de los retos más relevantes de su historia, nosotros estamos felices de haberlo aceptado.