Este video educativo de Enel Colombia muestra qué hacer si presencias un accidente eléctrico: medidas de seguridad, primeros pasos a seguir y recomendaciones para responder de forma segura y eficiente, sin poner en riesgo tu propia integridad.
¿Qué es un riesgo eléctrico?
Un riesgo eléctrico es toda situación en la que existe la posibilidad de sufrir un daño —ya sea a la salud, la vida o los bienes— como consecuencia del contacto con la energía eléctrica o de una falla en las instalaciones eléctricas. Estos riesgos pueden originarse por instalaciones en mal estado, equipos defectuosos, uso inadecuado de la energía o ausencia de medidas de protección.
Tener un conocimiento básico sobre estos riesgos es vital, ya que la mayoría de los accidentes eléctricos son prevenibles cuando se identifican a tiempo las condiciones de peligro.
Tipos de riesgos eléctricos
1. Contacto directo
Ocurre cuando una persona toca directamente una parte de la instalación eléctrica que normalmente está energizada, como un cable pelado o un conector en mal estado. Un ejemplo común es tocar con las manos húmedas un cable sin aislamiento, o manipular una extensión eléctrica deteriorada. Las consecuencias pueden ir desde quemaduras leves hasta lesiones graves, dependiendo de la intensidad de la corriente y el tiempo de exposición.
2. Contacto indirecto
Se presenta cuando una persona entra en contacto con una parte de un equipo o estructura que normalmente no debería estar energizada, pero que lo está debido a una falla de aislamiento. Esto suele ocurrir, por ejemplo, al tocar la carcasa metálica de un electrodoméstico dañado que, por una falla interna, ha quedado conectada a la corriente sin que sea visible a simple vista.
3. Arcos eléctricos
Un arco eléctrico se produce cuando la corriente salta entre dos conductores a través del aire, generando una descarga de alta temperatura y energía. Este fenómeno puede ser causado por conexiones flojas, cortocircuitos o sobrecargas en el sistema. Los riesgos asociados incluyen quemaduras severas, incendios y daños a equipos cercanos, siendo una de las situaciones más peligrosas dentro de las instalaciones eléctricas.
4. Sobretensiones y sobrecargas
Una sobretensión ocurre cuando el voltaje en una instalación supera el nivel para el que fue diseñada, mientras que una sobrecarga se presenta cuando se conectan más equipos de los que el circuito puede soportar. Ambas situaciones se pueden identificar por señales como el calentamiento de tomas o cables, el disparo frecuente de breakers, o el mal funcionamiento de los equipos conectados. Su impacto puede ir desde el deterioro acelerado de electrodomésticos hasta el riesgo de incendio.
Señales de alerta de un riesgo eléctrico
Existen indicadores que pueden anticipar un accidente si se identifican a tiempo:
- Cables pelados o deteriorados en cualquier punto de la instalación.
- Chisporroteo al conectar o desconectar un equipo.
- Olor a quemado sin causa aparente.
- Calor excesivo en tomas eléctricas, interruptores o extensiones.
- Disparo frecuente de los breakers o fusibles.
Medidas de prevención en el hogar
La temporada decembrina es un buen ejemplo de cómo pequeños descuidos cotidianos pueden convertirse en riesgos reales: los hogares se llenan de luces y conexiones adicionales, lo que aumenta la exposición a accidentes eléctricos si no se toman las precauciones adecuadas.
¿Qué tan seguro está tu hogar? Responde este quiz
Antes de seguir, ponte a prueba con estas 5 preguntas y descubre si tu hogar está realmente protegido frente a los riesgos eléctricos:
- ¿Compras extensiones o instalaciones de luces navideñas en lugares confiables y verificas que sean certificadas?
A) No
B) Sí - ¿Conectas en una misma extensión o en el tomacorriente varias luces y electrodomésticos?
A) Sí
B) No - ¿Utilizas luces LED en tu decoración navideña?
A) No
B) Sí - ¿Arreglas las instalaciones eléctricas cuando se dañan?
A) Sí
B) No - ¿Dejas las luces navideñas prendidas por más de 4 horas consecutivas?
A) Sí
B) No
Resultado: si la mayoría de tus respuestas fueron A, tu hogar está expuesto a varios tipos de riesgos eléctricos. No te preocupes: las siguientes medidas te ayudarán a corregirlo.
A partir de este diagnóstico, algunas medidas básicas de prevención que aplican todo el año son:
- Asegurar una instalación correcta: verifica que las conexiones, extensiones y tomacorrientes estén en buen estado y sean adecuados para la carga que vas a conectar. Si decoras tu hogar en Navidad, procura tener una iluminación segura, comprando luces y extensiones certificadas en lugares confiables.
- Mantener los cables en buen estado: revisa periódicamente que no haya cables pelados, deteriorados o expuestos. Las extensiones certificadas bajo el Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas (Retie) se identifican por tener cable grueso, ser herméticas y contar con polo a tierra.
- No dejar aparatos enchufados sin supervisión: apaga y desconecta los equipos que no estés usando, especialmente antes de dormir o salir de casa. Por ejemplo, las luces navideñas no deberían permanecer encendidas por más de 4 horas consecutivas, ya que esto aumenta el riesgo de sobrecarga o incendio.
- Uso de protectores y dispositivos de seguridad: evita sobrecargar una misma extensión o tomacorriente conectando demasiados equipos al mismo tiempo; lo recomendable es no conectar más de dos extensiones en un mismo punto. Optar por luces LED en lugar de luces tradicionales también ayuda, ya que consumen menos energía y se calientan menos, reduciendo el riesgo de incendio.
Medidas de prevención en el trabajo o espacios industriales
En entornos laborales e industriales, los riesgos eléctricos requieren un enfoque más estructurado:
- Señalización adecuada: identificar con claridad las zonas de riesgo eléctrico y los tableros o equipos energizados.
- Capacitación de personal: asegurar que todos los trabajadores que interactúan con instalaciones eléctricas conozcan los riesgos y los protocolos de seguridad.
- Uso de Elementos de Protección Personal (EPP): guantes dieléctricos, calzado aislante y demás equipos diseñados para minimizar el contacto con fuentes de energía.
- Mantenimiento periódico de equipos eléctricos: realizar revisiones programadas que permitan detectar fallas antes de que se conviertan en un riesgo real.
¿Qué hacer en caso de un accidente eléctrico?
Si presencias un accidente eléctrico, sigue estos pasos básicos:
- Corta la energía si es posible hacerlo de forma segura, sin tocar directamente a la persona afectada.
- No toques a la persona con las manos desnudas si todavía está en contacto con la fuente eléctrica; esto puede convertirte también en víctima.
- Llama a los servicios de emergencia de inmediato.
- Presta primeros auxilios básicos, siguiendo los protocolos de seguridad, mientras llega ayuda profesional.
Importancia de la educación y cultura de seguridad
Una cultura preventiva y la educación continua sobre riesgos eléctricos son claves para reducir la cantidad de accidentes, tanto en el hogar como en espacios laborales. Conocer los riesgos eléctricos desde edades tempranas y reforzar estos conocimientos en entornos familiares y laborales contribuye a construir comunidades más seguras frente a la electricidad.
Revisión periódica y mantenimiento
Más allá de las medidas inmediatas de prevención, es importante realizar revisiones periódicas a las instalaciones eléctricas del hogar o del lugar de trabajo. Contar con asesoría técnica profesional permite detectar fallas que no son visibles a simple vista, evitando así riesgos a largo plazo y garantizando que la instalación siga siendo segura con el paso del tiempo.
Conocer los distintos tipos de riesgos eléctricos —contacto directo, contacto indirecto, arcos eléctricos y sobretensiones— y aplicar medidas concretas de prevención no solo protege vidas y bienes, sino que también contribuye a construir entornos más seguros para las familias y las comunidades. Ya sea en casa, en el trabajo o durante celebraciones especiales como la temporada de fin de año, la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva contra los accidentes eléctricos.