Durante el primer semestre de 2026, Enel Colombia avanzó en la ampliación, modernización y puesta en servicio de varias subestaciones eléctricas en Bogotá y diferentes municipios de Cundinamarca.
Aunque muchas de estas obras ocurren lejos de la vista de las personas, su impacto se refleja en aspectos cotidianos como la continuidad del servicio, la capacidad para atender el crecimiento de las ciudades y municipios, y la respuesta ante nuevas necesidades energéticas.
Las inversiones realizadas en infraestructura energética permiten fortalecer la red eléctrica, incorporar nuevas tecnologías y aumentar la capacidad de transformación y distribución de energía eléctrica. Este balance reúne algunos de los proyectos más relevantes desarrollados durante el semestre y explica cómo estas intervenciones ayudan a preparar el sistema para el presente y el futuro.
¿Por qué se modernizan las subestaciones eléctricas?
Las subestaciones eléctricas son parte fundamental del sistema eléctrico colombiano. Su función es transformar, distribuir y controlar el flujo de energía que llega a hogares, comercios, industrias e instituciones.
Debido al crecimiento de las ciudades, al desarrollo de nuevos proyectos urbanísticos y al aumento de la demanda energética, estas instalaciones requieren procesos periódicos de ampliación, renovación tecnológica y modernización. Estas intervenciones permiten aumentar la capacidad disponible, mejorar la confiabilidad de las redes eléctricas y reducir riesgos asociados al envejecimiento de los equipos.
Además, la incorporación de nuevos transformadores de potencia, celdas, sistemas de protección y equipos de control contribuye a que la infraestructura energética responda de manera más eficiente a las necesidades actuales y futuras de los territorios.
¿Qué es un transformador de potencia y qué significa MVA?
Dentro de una subestación eléctrica, uno de los equipos más importantes es el transformador de potencia. Su función es adaptar los niveles de tensión para que la energía pueda transportarse y distribuirse de forma segura y eficiente a través de la red eléctrica.
La capacidad de estos equipos suele medirse en MVA (megavoltamperios), una unidad utilizada para indicar la cantidad de energía que puede gestionar un transformador. En términos generales, una mayor capacidad permite atender una demanda más alta y acompañar el crecimiento de las regiones donde se encuentra instalada la infraestructura.
Celdas, bahías y circuitos de media tensión: el lenguaje de una subestación
Las modernizaciones también incluyen elementos como celdas, bahías y sistemas de media tensión.
Las celdas son equipos que permiten controlar y proteger los circuitos eléctricos. Las bahías conectan distintos elementos dentro de la subestación y facilitan la operación segura del sistema. Por su parte, los circuitos de media tensión permiten distribuir la energía hacia diferentes sectores de los municipios y ciudades.
La renovación de estos componentes mejora la operación de las subestaciones y fortalece la calidad y confiabilidad del servicio.
Balance 2026: las subestaciones que renovamos en Cundinamarca y Bogotá
Durante el primer semestre de 2026, diferentes proyectos avanzaron en municipios
estratégicos de Cundinamarca y en Bogotá. Aunque cada obra responde a necesidades particulares, todas comparten un mismo objetivo: fortalecer la infraestructura energética para acompañar el crecimiento de los territorios.
Nueva Esperanza: 450 MVA para reforzar la región
Uno de los hitos más importantes del semestre fue el avance en la ampliación de la Subestación Eléctrica Nueva Esperanza, un proyecto que fortalecerá la confiabilidad del servicio para Cundinamarca y Bogotá.
Como parte de las obras, se realizó el transporte de tres transformadores que conformarán un nuevo banco de autotransformación de 450 MVA. Cada equipo pesa 120 toneladas y requirió una compleja coordinación logística para su traslado.
Según explicó Mateo Restrepo, líder del proyecto:
"Hoy hemos alcanzado un hito muy relevante para el proyecto de ampliación de la Subestación Nueva Esperanza, hemos logrado el transporte y la movilización de los tres transformadores que conformarán el nuevo banco de autotransformación de 450 MVA. Cada uno de estos transformadores pesa 120 toneladas, es decir, alrededor de tres buses biarticulados del sistema TransMilenio con pasajeros, y cada uno de ellos costó alrededor de 13.000 millones de pesos."
La energización del proyecto, ubicado en Soacha, está prevista para septiembre de 2026.
Villeta y Cayundá: tecnología de punta en el occidente de Cundinamarca
En el occidente del departamento avanzan dos proyectos clave para fortalecer el servicio eléctrico de la región. En la Subestación Eléctrica Villeta, las obras contemplan una inversión cercana a los 22.000 millones de pesos, la renovación de equipos que han cumplido su vida útil y un aumento de capacidad de 20 MVA.
Ricardo Caycedo, funcional eléctrico de Enel Colombia, explicó:
"Avanzamos en la ampliación y modernización de la Subestación Villeta, un proyecto estratégico para la región, ya que nos va a permitir mejorar los índices de calidad y confiabilidad del servicio eléctrico brindado a la zona."
Además del incremento de capacidad, el proyecto contempla la instalación de un nuevo transformador de potencia de 40 MVA. Por su parte, la modernización de la Subestación Eléctrica Cayundá incluye la instalación de nuevos trenes de celdas y el reemplazo de dos unidades de transformación por equipos de 10 MVA.
De acuerdo con Javier Ruiz, líder del proyecto:
"Con una inversión cercana a los 9.200 millones de pesos se modernizará la Subestación Cayundá, una infraestructura clave para el municipio de Villeta beneficiando los hogares, al sector de comercio local, al centro urbano y a la zona rural cercana a Villeta."
Estas intervenciones permitirán contar con una infraestructura más eficiente y preparada para atender las necesidades energéticas de la región en los próximos años.
Tocaima, Paratebueno y Mámbita: más capacidad para el territorio
En distintas regiones de Cundinamarca también avanzaron proyectos enfocados en aumentar capacidad, modernizar infraestructura y mejorar las condiciones operativas del sistema. En la Subestación Eléctrica Tocaima, con una inversión estimada de 8.100 millones de pesos, las obras incluyen nuevas instalaciones de control y la sustitución de equipos existentes.
Según Ricardo Ayala, funcional eléctrico de Enel Colombia:
"El alcance del proyecto consiste en el reemplazo de los reconectadores ubicados en el patio y en postería, mediante unas celdas localizadas en la casa de control secundarias de nivel 3 y nivel 2 con seis circuitos cada nivel, que va a permitir una mejor prestación del servicio de energía eléctrica mediante una mejor operación y una mejor calidad del servicio."
En la Subestación Eléctrica Paratebueno culminó una ampliación que permitió triplicar la potencia instalada de la Subestación, pasando de 2,5 MVA a 7,5 MVA.
Eduardo Niño, líder del proyecto, señaló:
"Conscientes de la necesidad de aumentar la confiabilidad, calidad y continuidad del servicio de energía en el municipio de Paratebueno, y de responder al crecimiento demográfico del sector, desde Enel Colombia planeamos y llevamos a cabo la ampliación de la Subestación Eléctrica Paratebueno."
Además de aumentar la capacidad instalada, el proyecto incorporó nueva infraestructura para fortalecer la atención de emergencias y mejorar los índices de confiabilidad de la red. Los trabajos iniciaron en mayo de 2025 y culminaron en marzo de 2026.
Mientras tanto, en la Subestación Eléctrica Mámbita finalizaron las obras de una nueva infraestructura que incorporó una casa de celdas y un transformador de 25 MVA.
Javier Ruiz, líder del proyecto, explicó:
"Conscientes de la necesidad de la mejora de la continuidad y calidad del servicio, hemos construido la nueva Subestación Mámbita, con una inversión de más de 15.000 millones de pesos."
Torca y La Calera: energía para el crecimiento del norte de Bogotá
El crecimiento urbano del norte de Bogotá y de municipios cercanos también exige una infraestructura preparada para atender nuevas demandas energéticas. En la Subestación Eléctrica Torca se desarrolla un proyecto de ampliación que incluye un nuevo transformador de 40 MVA, una nueva bahía y la instalación de nuevos circuitos para acompañar el desarrollo del proyecto Lagos de Torca y de la localidad de Usaquén.
Javier Ruiz, director del proyecto, indicó:
"Vamos a instalar tres nuevos circuitos este año de 11,4 para alimentar la carga de Lagos de Torca y el próximo año vamos a instalar 7 circuitos adicionales, con el fin de garantizar la calidad del servicio en la localidad de Usaquén." Por su parte, en La Subestación Eléctrica Calera se adelantó una renovación que duplicó la capacidad de transformación de la Subestación.
Jonathan Álvarez, director de proyectos de remodelación, afirmó:
"Ampliamos la capacidad de la Subestación al doble, pasando de un transformador de 20 MVA a 40 MVA, con esto prevemos la creciente demanda en la zona para la prestación del servicio."
La intervención también incluyó la modernización de 22 celdas, habilitando nuevas posibilidades de expansión para la red eléctrica local.
¿Cómo mejora la modernización la calidad y confiabilidad del servicio?
Aunque cada proyecto tiene características distintas, los beneficios que generan sobre la red eléctrica comparten objetivos comunes.
La incorporación de nuevos transformadores de potencia permite aumentar la capacidad disponible para atender el crecimiento de los municipios y sectores urbanos. La renovación de celdas y sistemas de control mejora la operación de las subestaciones y facilita la gestión de las redes eléctricas.
Asimismo, las nuevas tecnologías contribuyen a fortalecer la confiabilidad del servicio, mejorar la capacidad de respuesta ante contingencias y reducir riesgos asociados al desgaste natural de equipos que han cumplido su ciclo operativo.
Estas intervenciones permiten contar con una infraestructura más robusta, flexible y preparada para responder a las necesidades energéticas actuales y futuras.
Energía que transforma territorios: el trabajo con las comunidades
Detrás de cada proyecto de infraestructura existe un trabajo conjunto entre equipos técnicos, comunidades y actores locales.
En varios de los proyectos desarrollados durante el semestre fue necesaria la coordinación logística para movilizar equipos de gran tamaño, ejecutar obras en condiciones climáticas complejas o intervenir instalaciones en funcionamiento sin afectar la continuidad del servicio más allá de lo estrictamente necesario.
Además, algunas iniciativas generaron oportunidades para proveedores locales y articulación con diferentes actores territoriales, contribuyendo al desarrollo de los municipios donde se ejecutaron las obras.
Infraestructura preparada para el futuro energético
El balance del primer semestre de 2026 muestra cómo la modernización de subestaciones eléctricas continúa siendo una pieza fundamental para fortalecer la red eléctrica en Bogotá y Cundinamarca.
Más allá de las cifras de inversión o de los equipos instalados, estos proyectos permiten acompañar el crecimiento de los territorios, mejorar la calidad del servicio y preparar la infraestructura energética para responder a nuevas demandas.
Cada transformador, cada celda modernizada y cada ampliación realizada forma parte de una red más robusta y confiable, diseñada para seguir llevando energía a hogares, comercios, industrias y comunidades que dependen de ella todos los días.