Este video muestra el impacto de los proyectos de fortalecimiento cafetero impulsados por la Fundación Enel Colombia, con testimonios de productores que han visto transformarse su trabajo y su calidad de vida gracias al acompañamiento recibido.

 

Del Guavio al Huila: una apuesta que crece

La trayectoria de la Fundación Enel Colombia en el apoyo a comunidades cafeteras comenzó en Cundinamarca, en las provincias del Guavio y Tequendama, donde en 2016 se impulsó un proyecto de fortalecimiento de la cadena productiva del café junto con la Sociedad de Cooperación para el Desarrollo Internacional (SOCODEVI), el Gobierno de Canadá y la Federación Nacional de Cafeteros. A través de microcentrales de beneficio, se optimizó el proceso de transformación del café cereza a café pergamino seco, se redujo significativamente el uso de agua y se convirtieron los residuos en compost para abonar los cultivos. El proyecto benefició directamente a 384 productores en municipios como Gachetá, Viotá, Gachalá y El Colegio.

“Muchos son los beneficios que obtenemos las familias caficultoras con las microcentrales de beneficio de café, porque al optimizar los procesos de transformación de nuestro producto podremos aumentar su calidad, lo que nos permitirá percibir mejores ingresos y por lo tanto darle una mejor calidad de vida a nuestras familias.”

– Aminta Díaz, caficultora del municipio de Mesitas del Colegio.

Esa experiencia fue el punto de partida para una apuesta más amplia. Hoy, la Fundación Enel Colombia lleva ese compromiso al departamento del Huila, donde opera la Central Hidroeléctrica El Quimbo y donde múltiples comunidades rurales dependen de actividades productivas que necesitan acompañamiento técnico, financiero y organizativo para crecer de forma sostenible.

“Nosotros como empresa conocemos las necesidades que tienen las comunidades en donde operamos, y por eso queremos contribuir con su progreso y desarrollo. Hoy lo estamos haciendo posible, a través de una dinámica que nos permite asumir un rol de facilitadores en donde siendo sus aliados y sumando nuestros esfuerzos para ayudarlos a salir adelante, hemos logrado que las personas puedan ser responsables de construir un mejor futuro para ellos y sus familias.”

– Carlo Ferrara, Gerente de Sostenibilidad de Enel Colombia.

Proyectos productivos en el Huila: sembrando futuro

La Fundación Enel Colombia ha desarrollado en el Huila un conjunto de iniciativas que apoyan distintas cadenas productivas, con un enfoque común: fortalecer las capacidades de las comunidades para que sean ellas quienes lideren su propio desarrollo.

 

·      Mujeres cafeteras de Hobo

La Fundación Enel Colombia y el Municipio de Hobo suscribieron un convenio orientado al fortalecimiento productivo de mujeres caficultoras. La iniciativa contempló la entrega de fertilizantes y herramientas agrícolas, con el objetivo de mejorar las condiciones de cultivo, optimizar las labores agronómicas y contribuir al incremento de la productividad y sostenibilidad de sus unidades productivas.

 

·      Cacao en Paicol: sabor y sostenibilidad

Enel Colombia, la Fundación Enel Colombia, ASOMSURCA y la Alcaldía de Paicol impulsaron una iniciativa para fortalecer a cacaocultores del municipio, mediante la entrega de fertilizantes especializados, herramientas de poda y capacitaciones en buenas prácticas agrícolas, enfocadas en fertilización y manejo agronómico. El objetivo: una producción más eficiente y sostenible.

 

·      Cacao-chocolate en Yaguará: de la finca al mercado

La Fundación Enel Colombia, la Asociación de Productores de Cacao de Yaguará (ASOPROCAYA) y el Municipio de Yaguará desarrollaron un proyecto que benefició a cacaocultores locales con la entrega de equipos, herramientas e insumos para mejorar la central de beneficio y la unidad de transformación. También se realizaron capacitaciones sobre buenas prácticas agrícolas y calidad del producto, fortaleciendo la producción local de cacao y abriendo nuevas oportunidades para su comercialización.

 

·      Uva Isabella en Altamira: mujeres viticultoras

La Fundación Enel Colombia, la Asociación de Mujeres Viticultoras de Altamira, la empresa ISDAT S.A.S. y la Alcaldía Municipal de Altamira se unieron para fortalecer las capacidades productivas de mujeres viticultoras. Las acciones incluyeron asistencia tecnológica, jornadas formativas en manejo agronómico, postcosecha y comercialización, y entrega de insumos agrícolas.

 

·      Plátano en Gigante: productividad para las familias

En el marco de un convenio con la Alcaldía de Gigante, la Fundación Enel Colombia apoyó a familias productoras de plátano con entrega de equipos, herramientas, insumos agrícolas y asistencia técnica. Como resultado, se evidenció una mejora en las condiciones de los cultivos y un impacto positivo en la generación de ingresos de las familias beneficiarias.

 

·      Pesca artesanal: reactivando el río

A través de un convenio con la Asociación de Pescadores de Neiva–Huila y ASOFLUVIAL, la Fundación Enel Colombia impulsó el fortalecimiento de la pesca artesanal en el corredor Neiva–Villa Vieja, beneficiando a pescadores afectados por eventos climáticos e hídricos con la construcción y entrega de 47 canoas como medida de reactivación productiva. También se apoyó a asociaciones de pescadores en Gigante con la adecuación de dos locales para la comercialización de pescado.

 

·      Guardianes del Bosque Seco Tropical

En alianza con Fundación Socya, Luker Chocolate, Portafolio Verde y Fedecacao, Enel Colombia avanza en el convenio Guardianes del Bosque Seco Tropical - Fase II, que promueve la conservación y restauración del bosque seco tropical en zonas de producción sostenible de cacao en los municipios de Campoalegre, Tesalia y Yaguará.

 

Trabajo colaborativo: más que proyectos, comunidades fortalecidas

Lo que distingue a estas iniciativas no es solo la entrega de insumos o equipos: es el énfasis en fortalecer las capacidades de las personas y las organizaciones que las sostienen. Desde la Fundación Enel Colombia, cada proyecto busca promover la asociatividad, el trabajo en equipo, la toma de decisiones colectivas y la gestión responsable de los recursos.

Cuando una comunidad aprende a organizarse, a negociar en conjunto y a gestionar sus propios procesos productivos, los resultados van más allá de la cosecha del año: se construyen bases para un desarrollo local que no depende de un actor externo, sino que crece desde adentro.

Las alianzas entre empresas, instituciones gubernamentales y comunidades pueden transformar realidades. En el Huila, la Fundación Enel Colombia lo está demostrando: desde las fincas cafeteras de Hobo hasta las centrales de beneficio de cacao en Yaguará, pasando por los cultivos de uva en Altamira y los ríos donde pescan familias de Neiva y Gigante. Cada proyecto es una apuesta por el desarrollo rural sostenible, por la mejora de la calidad de vida de las familias y por la construcción de un futuro en el que la energía que genera Enel impulse no solo hogares y empresas, sino también sueños y proyectos de vida.