Los ecosistemas son el soporte de la vida en el planeta. Regulan el clima, purifican el agua, albergan la biodiversidad y sostienen las comunidades que dependen de sus recursos. Pero su deterioro avanza a un ritmo que exige respuestas concretas, sostenidas y verificables. Desde Enel Colombia, esa respuesta tiene nombre: Enel Biodiversa.
¿Por qué es importante cuidar los ecosistemas?
Los ecosistemas cumplen funciones vitales que van más allá de la belleza natural: regulan el clima, protegen los suelos, garantizan el suministro de agua limpia, conservan la biodiversidad y proveen recursos esenciales para la vida de millones de personas. Cuando un ecosistema se deteriora, el impacto no se limita a la fauna y flora que lo habita, afecta directamente a las comunidades que dependen de él.
Por eso, desde Enel Colombia entendemos que operar de forma responsable implica ir más allá de la gestión del impacto: implica convertirse en un actor activo de la conservación ambiental. Eso es lo que hace Enel Biodiversa.
¿Qué es Enel Biodiversa?
Enel Biodiversa es una estrategia sombrilla y transversal que reúne todas las acciones en materia de biodiversidad que la compañía ha venido desarrollando desde hace más de 17 años. Integra acciones para la protección del medio ambiente y los recursos naturales, la lucha contra el cambio climático y la contribución al desarrollo económico sostenible, mediante la implementación de programas de conservación, protección y restauración de la biodiversidad en Colombia, Panamá, Costa Rica y Guatemala.
La estrategia se estructura sobre cuatro ejes estratégicos:
- Conservación, restauración y protección de ecosistemas y especies.
- Creación de valor compartido con las comunidades del área de influencia.
- Comunicación y visibilización del trabajo ambiental.
- Gestión del conocimiento e investigación aplicada.
Este video muestra cómo la estrategia Enel Biodiversa se materializa en proyectos concretos de conservación, restauración y creación de valor compartido en los territorios donde opera Enel Colombia, demostrando que la transición energética puede avanzar en equilibrio con la naturaleza.
Cuatro formas para cuidar y conservar los ecosistemas
1. Conservación y restauración ecológica
La restauración de ecosistemas degradados es uno de los pilares más visibles de Enel Biodiversa. En Colombia, el proyecto más emblemático es la restauración del Bosque Seco Tropical del Huila en El Quimbo, uno de los ecosistemas más amenazados del país. Desde 2014 se han propagado 1.227.928 árboles de 93 especies nativas del bosque seco tropical, y se han plantado 953.720 árboles en las áreas en proceso de restauración. Solo en el período 2024-2025 se plantaron 334.314 árboles en los municipios de El Agrado, Gigante y Altamira.
El área protegida de Matambo, en el Huila, cuenta con 3.598,29 hectáreas declaradas como Reserva Natural de la Sociedad Civil — la más grande en ecosistema Bosque Seco Tropical del departamento y la segunda de Colombia.
En Cundinamarca, el Bosque Renace con 690 hectáreas de bosque alto andino logró en 2025 la declaratoria de 361,57 hectáreas adicionales como Reserva Natural de la Sociedad Civil, otorgada por Parques Naturales Nacionales. Además, la iniciativa voluntaria Sembrar nos une de Enel Grids ha llevado a la siembra y preservación de más de 85.999 árboles desde 2007 en las áreas de influencia de las redes de distribución.
2. Protección y manejo de fauna silvestre
Enel Colombia cuenta con equipos de profesionales especializados herpetólogos, ornitólogos, mastozoólogos y veterinarios para el manejo de fauna silvestre en las áreas donde construye y opera sus proyectos. En 2025, en proyectos en construcción se realizó el manejo de más de 14.000 individuos, el mantenimiento de más de 1.500 epífitas y brinzales, y la capacitación de más de 2.500 trabajadores en medidas de manejo ambiental y preservación de flora y fauna.
En las plantas de generación, se ejecutaron protocolos de ahuyentamiento para el desplazamiento preventivo de 1.500 individuos de fauna silvestre, el rescate y reubicación de 24 ejemplares con limitaciones de movilidad, el manejo especializado de 167 colmenas de insectos y avispas, y el mantenimiento de 3.984 metros lineales de cercas vivas como corredores biológicos.
En las redes de distribución, a lo largo de 2025 se gestionaron 319 especímenes de fauna silvestre y se realizaron 352 avistamientos, con tres jornadas de formación para más de 85 personas del personal de terreno.
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3. Investigación, conocimiento y educación ambiental
El conocimiento es una herramienta fundamental para la conservación. Enel Colombia ha realizado 35.904 registros biológicos en el Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SIB), contribuyendo al patrimonio científico del país.
El Centro de Investigación de Bosque Seco Tropical Attalea ha financiado más de 56 investigaciones desarrolladas por 72 estudiantes de pregrado, maestría y doctorado. En 2025, el monitoreo trianual de fauna en El Quimbo registró 182 especies de aves, 35 de mamíferos, 13 de anfibios y 29 de reptiles en las zonas de restauración ecológica.
El Programa de Educación Ambiental consolidó en 2025 un total de 22.092 participantes de diferentes actores sociales en 20 municipios del Huila y Cundinamarca. Iniciativas como las cartillas "Alas de Betania", "Cantos y colores - El Quimbo" y "Tesoros naturales de Granada y El Colegio" combinan ciencia ciudadana, educación ambiental y participación comunitaria para fortalecer el conocimiento y la apropiación de la biodiversidad local.
4. Creación de valor compartido con las comunidades
La conservación ambiental no puede avanzar sin las comunidades que habitan los territorios. Por eso, Enel Biodiversa integra iniciativas de seguridad alimentaria, huertas familiares, proyectos apícolas, viveros comunitarios y programas de formación que conectan el bienestar de las personas con el cuidado de su entorno natural.
En 2025, el programa Ecoproyectos en el área de influencia del Guavio consolidó 500 huertas familiares en 50 veredas de los municipios de Gama, Gachalá, Gachetá, Junín y Ubalá, con la participación de 1.844 personas. Los programas de huertas en las cadenas Pagua y Casalaco (Cundinamarca) llegaron a más de 1.200 participantes y movilizaron más de 44.000 unidades de material vegetal.
En el repoblamiento íctico, Enel Colombia completó en 2025 la siembra acumulada de 11.328.050 peces desde 2019 en la cuenca alta del río Magdalena, de las especies bocachico, capaz, dorada y pataló — todas en estado Vulnerable o Peligro Crítico.
Los resultados de Enel Biodiversa en 2025
Los números resumen años de trabajo sostenido:
En Colombia y Centroamérica:
- Más de 120 iniciativas y proyectos desarrollados.
- Más de 35 aliados estratégicos.
- Más de 1.040.000 árboles sembrados en 13 años.
- 35.904 registros biológicos en el SIB Colombia.
- Más de 30.000 hectáreas protegidas.
En Panamá:
- Protección de la Reserva Forestal Fortuna: 19.500 hectáreas de bosques nubosos, hogar de 1.900 especies de fauna y flora.
- Más de 500 beneficiarios en programas de formación en agricultura y restauración de suelos.
En Costa Rica:
- Más de 6 hectáreas reforestadas y cerca de 5.600 árboles sembrados en la zona de influencia de la Central Hidroeléctrica Chucás.
En Guatemala:
- Más de 1.100 especies de flora y fauna identificadas en las áreas de influencia.
- 640.000 pilones de hortalizas para autoconsumo, beneficiando a 3.250 familias.
Cuidar los ecosistemas no es un acto voluntario: es una necesidad urgente y una responsabilidad compartida entre empresas, instituciones y comunidades. Desde Enel Colombia, Enel Biodiversa es la apuesta concreta por demostrar que la generación de energía limpia y la conservación de la naturaleza no son objetivos en tensión, sino dos caras de un mismo compromiso con el futuro. Cada árbol sembrado, cada especie rescatada, cada comunidad formada en el conocimiento de su entorno es un paso más hacia un planeta que valga la pena habitar para las próximas generaciones.