En el mundo financiero, pocas cosas tienen tanto poder silencioso como el historial crediticio. Es esa huella invisible que acompaña cada movimiento relacionado con nuestras deudas y pagos, y que, sin darnos cuenta, abre o cierra las puertas a oportunidades tan importantes como un préstamo, una tarjeta de crédito o incluso el arriendo de un apartamento. Entender cómo se forma, qué factores lo fortalecen o lo debilitan, y por qué es clave cuidarlo, puede marcar la diferencia.
¿Qué es el historial crediticio?
El historial crediticio es un registro detallado de tu comportamiento financiero, elaborado a partir de la información que reportan bancos, cooperativas, entidades de crédito y otros prestadores de servicios. Allí se incluyen datos como los créditos que has solicitado, los pagos que realizas, las deudas vigentes y si has tenido retrasos o incumplimientos.
¿Qué hacer para activar tu historial crediticio?
Activar tu historial crediticio significa dar los primeros pasos para que las entidades financieras tengan un registro de tu comportamiento como deudor. Si aún no tienes activo o quieres mejorar tu historial crediticio, una buena alternativa es adquirir una tarjeta como la Crédito Fácil CODENSA. La tarjeta Semilla, te permite iniciar o reiniciar tu vida crediticia.
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¿Cómo consultar tu historial crediticio?
Consultar tu historial crediticio es un proceso sencillo y gratuito en muchas ocasiones y puedes realizarlo directamente ante las centrales de riesgo autorizadas, como Datacrédito o TransUnion anteriormente llamado CIFIN. Solo necesitas registrarte en sus plataformas en línea, validar tu identidad y acceder a tu reporte. Allí verás información sobre tus deudas activas, pagos realizados, calificación y cualquier reporte negativo. También puedes solicitarlo de forma presencial en sus oficinas o mediante correo certificado.
¿Podrías acceder a un crédito, teniendo un reporte negativo en tu historial crediticio?
Tener un reporte negativo en tu historial crediticio no significa que el acceso a un crédito sea imposible, pero sí que será más difícil y, en muchos casos, con condiciones menos favorables. Algunas entidades financieras podrían negarse a aprobar la solicitud, mientras que otras podrían otorgar el préstamo con tasas de interés más altas o exigir garantías adicionales.
La mejor estrategia es trabajar en la normalización de tus deudas: ponerte al día con los pagos atrasados, negociar acuerdos de pago y, una vez saneada la deuda, esperar el tiempo que estipula la ley para que el reporte negativo sea eliminado.
Consejos para construir o mejorar tu historial crediticio
Construir o mejorar tu historial crediticio requiere constancia, disciplina y decisiones financieras inteligentes. Aquí algunos hábitos clave para lograrlo:
Ten presente tu fecha de pago
Aunque parezca algo lógico, olvidar la fecha de pago es más común de lo que crees. Para evitar este inconveniente que puede afectar tu historial crediticio, puedes establecer recordatorios en el celular o automatizar tus pagos.
Cuida el cupo de tus tarjetas de crédito
Procura usar menos del 70% del cupo de tus tarjetas de crédito, pues el porcentaje de utilización es un factor importante para el historial crediticio. Esto demuestra que puedes manejar tus créditos de forma eficiente y responsable.
Di no a los créditos innecesarios
Es común que recibas llamadas o diferentes ofertas para adquirir nuevos créditos y productos financieros. A menos que lo necesites, evita aceptarlos o solicitarlos, pues el trámite requiere consultar tu historial crediticio y si se hace seguido puede disminuir tu puntaje.
Conserva tus cuentas antiguas
Si hace años tienes una cuenta bancaria y diferentes productos financieros, aunque no los utilices, la recomendación es conservarlos. Esto te puede ayudar a mantener un historial positivo y robusto.
Ante dificultades, no dudes en comunicarte
No estamos exentos de tener dificultades a la hora de pagar las obligaciones. Si es tu caso, ten presente que lo mejor es comunicarte con la entidad y establecer un plan de pagos o modificar los términos del crédito antes de que se generen retrasos.