La transición energética en Colombia también se está construyendo desde el liderazgo femenino. En subestaciones eléctricas y parques solares de Bogotá, Cundinamarca y la región Caribe, mujeres de distintas disciplinas participan en procesos técnicos, sociales y operativos que impulsan el desarrollo energético del país.
Más allá de la infraestructura, estas historias muestran cómo la energía también abre oportunidades de crecimiento profesional, fortalece comunidades y transforma territorios a través del conocimiento, la diversidad y el trabajo en equipo.
Liderazgo femenino que impulsa la energía en Bogotá
En la Subestación Montevideo, en Bogotá, mujeres profesionales participan en áreas clave para el desarrollo del proyecto, desde la gestión técnica hasta la coordinación de obra y la operación eléctrica.
Sus experiencias reflejan cómo el sector energético avanza hacia espacios más diversos, donde el conocimiento, la preparación y el liderazgo tienen cada vez más protagonismo.
Viviana Ramírez, funcional civil de Enel Colombia, resume parte de ese proceso desde su experiencia dentro del proyecto:
“Ha sido realmente una experiencia muy positiva, muy motivadora. Liderar me ha permitido demostrar que el talento, la capacidad, el conocimiento no depende de un género”.
En la operación diaria de la subestación también participan mujeres que aportan desde diferentes roles técnicos y administrativos, demostrando cómo la ingeniería, la gestión documental, la seguridad y la conexión eléctrica hacen parte de un trabajo articulado.
Para Yesenia Camacho, directora de obra, uno de los principales aprendizajes ha sido encontrar equilibrio entre la gestión técnica y el liderazgo:
“Considero que el mayor reto que he tenido que asumir ha sido lograr ese equilibrio entre una gestión técnica adecuada y también un liderazgo humano”.
En Gachancipá, las mujeres también construyen el futuro energético
La construcción de la Subestación Bochica, en Gachancipá, también evidencia el crecimiento del liderazgo femenino en proyectos de infraestructura eléctrica.
Dentro del proyecto participan mujeres en áreas como seguridad y salud en el trabajo, gerencia, supervisión y operación en campo, mostrando cómo la diversidad profesional se integra a la transición energética.
Silvana Vásquez, profesional experto SST de Enel Grids Colombia, destaca la importancia de que más mujeres puedan acceder a estos espacios:
“Nos permiten a nosotros como mujeres hacer parte e integrarnos a estos procesos”.
El impacto también se refleja en mujeres que ocupan cargos operativos dentro de la obra. Marinela Hernández, oficial liniera, describe así su experiencia en el sector:
“Podemos demostrar que nosotras sí somos capaces, que nosotras sí podemos llegar a donde antes no se veía. Es algo que es muy satisfactorio”.
Estas experiencias muestran cómo en la infraestructura eléctrica se continúan ampliando oportunidades laborales y profesionales para las mujeres en Colombia.
Energía solar y oportunidades para las comunidades
El liderazgo femenino también está presente en proyectos de energía solar que hoy transforman territorios y generan oportunidades para las comunidades cercanas.
En el Parque Solar Guayepo III, Silvana Gómez encontró una oportunidad para crecer profesionalmente y aportar al desarrollo de su territorio.
Su experiencia comenzó en otros roles dentro del proyecto y, con el tiempo, logró fortalecer sus conocimientos y asumir nuevas responsabilidades dentro del área social.
“Me veo hecha una mujer realizada, dándole un buen futuro a mi familia y gracias a estos conocimientos y estas experiencias que me brinda Guayepo III, sé que voy a seguir adelante con mis estudios y seguir laborando para tener una buena vida”.
Silvana también destaca cómo este proceso le ha permitido fortalecer su experiencia profesional dentro del proyecto:
“Para mí, estar trabajando en una empresa como lo es Power China y Enel, me brinda la capacidad y la experiencia de seguir creciendo laboralmente. Nos dan la oportunidad de cambiar nuestras vidas totalmente”, afirma.
El caso de Silvana refleja cómo los proyectos fotovoltaicos también generan impacto social y económico en las comunidades del área de influencia, especialmente al abrir espacios de formación y empleo para mujeres jóvenes.
Mujeres que lideran la transformación energética en Atlántico
En el Parque Solar Atlántico, el liderazgo femenino también hace parte del desarrollo de la infraestructura energética y del crecimiento económico local.
Katy Margarita Barraza, coordinadora HSQ, trabaja actualmente en el parque, ubicado cerca de su territorio.
Desde su experiencia, destaca cómo estos proyectos han permitido que más mujeres asuman cargos de liderazgo y participación técnica dentro del sector.
“Ha sido un reto bastante grande, no lo niego, pero ha sido muy favorable porque nosotras las mujeres actualmente estamos muy empoderadas”.
Katy también resalta cómo el trabajo colectivo ha sido fundamental dentro del proyecto:
“Soy HSQ y la responsabilidad es inmensa, pero siento que trabajando en equipo cada persona que está dentro de su labor podemos sacarlo adelante”, señala.
Además, destaca cómo estos espacios han permitido que más mujeres participen en distintos niveles dentro de los proyectos energéticos:
“Aquí hay desde cargo de ayudante de obra hasta el cargo más alto. Me siento muy contenta, me siento muy feliz. Diariamente aprendemos algo nuevo, aprendemos de nuestros compañeros. Asimismo, nuestros compañeros aprenden de nosotros y me parece muy importante aportar ese granito de arena a este proyecto que se está realizando y que se está llevando a cabo acá”, afirma.
Además del impacto laboral, Katy explica que el proyecto ha generado nuevas dinámicas económicas para la comunidad, beneficiando negocios y servicios locales relacionados con la operación del parque solar.
Su historia refleja cómo la transición energética también puede convertirse en una oportunidad de transformación social y territorial.
La transición energética también necesita diversidad
El crecimiento de proyectos solares, subestaciones y nuevas infraestructuras eléctricas en Colombia está acompañado por equipos cada vez más diversos.
Las historias de mujeres que hoy participan en áreas sociales, técnicas, operativas y de liderazgo muestran que la transición energética no solo implica transformar la forma en que se produce y distribuye la energía, sino también ampliar las oportunidades para más personas dentro del sector.
En Bogotá, Cundinamarca y otros territorios del país, estas experiencias reflejan cómo la energía también puede impulsar procesos de inclusión, crecimiento profesional y desarrollo para las comunidades.