- Once grandes intervenciones en febrero transformaron la infraestructura eléctrica de Cundinamarca, llevando energía más estable a zonas rurales, comercios y barrios, y asegurando continuidad para las actividades agrícolas y la vida cotidiana de la región.
- Más de 600 personas en terreno entre cuadrillas forestales, operativas, ingenieros y supervisores trabajaron día y noche para modernizar la red eléctrica en ocho municipios y más de 30 veredas.
- Ocho municipios se beneficiaron en febrero del plan de Enel Corazón Cundinamarca, gracias a la poda de árboles, el cambio de postes y crucetas deterioradas, y la instalación de equipos que protegen los hogares durante tormentas.
Cundinamarca, 27 de marzo de 2026 – Enel Colombia, en el marco de su iniciativa Enel Corazón de Cundinamarca, desplegó durante febrero un plan intensivo de mantenimiento forestal y modernización de redes en los municipios de Guaduas, Villeta, Nocaima, Cachipay, Sasaima, Chaguaní, Quebrada Negra y Nimaima, con un total de 11 intervenciones que beneficiaron a más de 4.000 clientes en zonas urbanas y rurales. Estas acciones, enfocadas en territorios con mayores necesidades de fortalecimiento de infraestructura eléctrica, estuvieron orientadas a robustecer la red y aumentar su capacidad de respuesta ante eventos que puedan afectar la continuidad del servicio.
Las jornadas se extendieron desde las primeras horas de la mañana hasta la noche, con un despliegue humano y técnico que involucró a más de 600 personas, entre cuadrillas forestales, operativas, ingenieros y supervisores, apoyados por grúas y equipos especializados que garantizaron la correcta ejecución de las maniobras.
Los trabajos incluyeron poda y tala de árboles en contacto con la red, cambio de crucetas deterioradas, aisladores y postes de madera, además de la instalación de equipos telecontrolados que permiten aislar sectores específicos en caso de fallas para que no se afecte a toda la comunidad. También se incorporaron pararrayos, que funcionan como escudos y protegen la red y las viviendas contra descargas eléctricas durante tormentas, así como labores en líneas energizadas y desenergizadas en sectores urbanos.
En municipios como Guaduas se intervinieron las veredas Rioseco y El Cucharal; en Villeta, Naranjal y Villatalia; en Nocaima, Resguardo Bajo, Cacique Anamay y Las Mercedes; en Cachipay, Cayundá, San Mateo y Tocarema; en Sasaima, La Paz, Acuapal, Palacio, Nariz Alta y barrios del casco urbano;en Quebrada Negra, El Hato, Caleta, La Unión y Nacedero; en Chaguaní, Honduras, La Chacara, Gramalotal, Paramón, Guayaquil, Ocanda y San Nicolás; y en Nimaima, Salitre Negro, Salitre Blanco, Quebrada Negra, Pilones y Naranjal.
El impacto fue especialmente relevante en las zonas rurales, donde las labores de modernización permiten reducir interrupciones y garantizar la continuidad del servicio en fincas y actividades agrícolas, mientras que en los cascos urbanos se fortaleció la seguridad y confiabilidad de la red.
Durante el primer semestre del año, Enel Colombia continuará desarrollando estas jornadas de modernización y mantenimiento en diferentes zonas del departamento, con el propósito de seguir fortaleciendo la calidad y continuidad del servicio. Durante marzo se tiene previsto realizar cerca de 20 intervenciones en otros municipios priorizados como La Peña, Guayabal de Síquima, Albán, Útica, Supatá, Bituima, Vergara, entre otros, donde se adelantarán trabajos de poda, mantenimiento de redes y modernización de infraestructura eléctrica.
Con estas acciones, Enel Colombia reafirma que cada intervención programada es una inversión en el futuro energético de Cundinamarca. El programa Enel Corazón se consolida como una iniciativa que no solo moderniza la infraestructura eléctrica, sino que también acompaña a las comunidades rurales y urbanas, llevando energía más confiable y segura para impulsar el bienestar y el desarrollo local.