Mejoran la calidad de vida de las personas
Facilitan la recarga de embalses para la generación de hidroenergía
Son el principal hábitat 80% de la biodiversidad mundial de plantas y animales
En Colombia, abastecen alrededor de 9 millones de toneladas de leña para el consumo industrial y doméstico
Mitigan el cambio climático. Garantizan la regulación climática.
Fomentan el desarrollo sostenible

En nuestro compromiso con la protección de estos ecosistemas en nuestro país, hemos desarrollado una iniciativa de sostenibilidad, que tiene como finalidad proteger 690 hectáreas de bosque alto andino. Esta zona de protección ambiental, que hemos denominado Bosque Renace (Reserva Natural Enel-Codensa; Enel-Emgesa), se encuentra ubicada en el Municipio de Soacha en la cuenca hidrográfica del Río de Bogotá, y conecta los ecosistemas ubicados en la cuenca media y baja, entre los que se destacan los parques Chicaque y la Poma.

Al ser la sostenibilidad un pilar estratégico en nuestra operación, como parte de las actividades realizadas por nuestras compañías, que van de la mano con nuestro principio de generar valor compartido en las comunidades donde operamos, desde 2012 en el Bosque Renace hemos sembrado más de 30 mil árboles. De esta manera contribuimos a la recuperación de este importante ecosistema.

En la zona trabajamos conjuntamente con entidades de investigación para promover la cultura de protección del medio ambiente y, así, recuperar la cuenca baja y media del río Bogotá, donde las Compañías tienen presencia. Entre los principales beneficios que el Bosque Renace provee a la biodiversidad de la zona, se encuentran:

Biodiversidad

En Colombia, los bosques no solo son un sumidero de carbono, son el hogar de 55 mil especies de animales y vegetales. Estos ofrecen una gran diversidad ecológica que posiciona a nuestro país entre las primeras naciones con mayor número de especies de plantas, aves, mamíferos, anfibios y reptiles.

Bosque Renace ofrece un hábitat seguro para más de 250 especies de fauna y flora tales como murciélagos, águilas, mariposas, zarigüeyas, la ardilla común y el perezoso. En el bosque hemos identificado 18 especies clasificadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, como: riesgo vulnerable, en peligro, peligro crítico y casi amenazada.

En cuanto a la flora, desde 2012 hemos sembrado árboles de distintas especies nativas, entre ellas robles y mano de osos, que han sido plantados por nuestros trabajadores y sus familias, clientes, grupos de estudiantes, entidades de investigación y fundaciones sociales. También, hemos identificado especies vulnerables como la Palma Boba que es considerada un fósil viviente, y el colibrí Inca negro especie endémica de la región.

Bosque Renace es un proyecto de gran alcance que conlleva a grandes desafíos. Para materializar su protección, realizamos jornadas de siembra voluntarias y obligatorias como compensación a las actividades de nuestras compañías. Asimismo, los trabajadores, sus familias y demás grupos de interés, han recorrido junto con más de dos mil visitantes, los 6 kilómetros de senderos ecológicos que tenemos, y participado en jornadas de educación y conciencia ambiental desde el inicio de esta iniciativa. Los visitantes pueden disfrutar del mirador con vista hacia la casa del salto y la falla geológica del Tequendama.

Entre todos, seguiremos construyendo y mejorando la herencia ambiental más importante que podemos dejar a las futuras generaciones. Un espacio para conservar la vida y para respirar un aire más puro.