La Fundación Betty Palomino nace de una historia marcada por la adversidad. Betty Palomino sufrió un accidente que la dejó en silla de ruedas por un tiempo y transformó radicalmente su proyecto de vida.
Ella misma lo relata:
“Yo fui una de esas personas que lo perdí todo de la noche a la mañana en un segundo y quise por medio de mi historia poder llegar a más personas para superar estas situaciones, esas adversidades que nos puede traer la vida.”
Su proceso de recuperación fue físico y mental. Pasó de la incertidumbre a reconstruir su autonomía paso a paso. Esa experiencia la llevó a crear una fundación enfocada en apoyar a personas con discapacidad motora y movilidad reducida, brindando rehabilitación integral.
Sobre la alianza con Fundación Enel, afirma:
“Realmente me siento muy feliz y bendecida de poder contar con el apoyo de Fundación Enel, porque eso me ha permitido llevar este sueño a más personas.”
La unión entre ambas fundaciones permitió ampliar el alcance del propósito y llegar a quienes más lo necesitan.
Rehabilitación integral: más que atención médica
El Plan Padrino no se limita a una ayuda puntual. Según Suly Rodríguez, profesional senior sostenibilidad en Enel Colombia, el proceso de acompañamiento es amplio y estructurado:
“Este proceso de rehabilitación incluye terapias físicas, terapias psicológicas, prendas compresivas e incluso una prótesis si es necesario porque en sus accidentes han perdido alguna extremidad.”
Se trata de una rehabilitación integral que aborda no solo la recuperación física, sino también el bienestar emocional y psicológico. En muchos casos, los beneficiarios no contaban con los recursos para costear tratamientos especializados.
Suly lo resume así:
“Estas alianzas son importantes porque hemos podido llegar a una población vulnerable, una población que no tenía cómo costear un proceso de rehabilitación tan costoso.”
La alianza entre fundaciones permite cubrir procesos complejos que, de manera individual, serían inalcanzables para muchas personas.
Cinco historias que evidencian el impacto
Detrás de las cifras hay historias reales. Cada beneficiario representa un proceso de superación distinto, pero todos comparten un elemento común: el acompañamiento recibido a través del Plan Padrino.
Jeisson Roncancio
Tras su accidente, Jeisson enfrentó un proceso difícil de recuperación. El apoyo recibido significó un impulso para continuar luchando por su bienestar y su proyecto de vida.
“Esta alianza significa para mi, motivación y esperanza para seguir luchando por mi vida.”
Su testimonio refleja cómo el acompañamiento no solo cubre tratamientos, sino que fortalece la determinación personal.
Óscar López
En el caso de Óscar, el accidente marcó un punto de quiebre. El proceso de rehabilitación fue clave para reconstruir su camino.
“Esta alianza significa para mí una nueva oportunidad, como una luz en medio de la tragedia.”
Para él, la alianza representa una segunda oportunidad para avanzar con mayor confianza.
José Rivera
José ha enfrentado un proceso que incluye el uso de una prótesis y terapias continuas. La rehabilitación ha sido fundamental para su adaptación física y emocional.
El acompañamiento integral le ha permitido avanzar paso a paso en su proceso de recuperación, fortaleciendo su bienestar y su estabilidad.
Óscar Mateus
Óscar también forma parte de los beneficiarios del Plan Padrino. Gracias a la alianza entre las fundaciones, ha podido acceder a terapias y seguimiento especializado que respaldan su proceso de recuperación integral.
Oliverio Guzmán
La historia de Oliverio está marcada por la resiliencia. El acompañamiento terapéutico y profesional le ha permitido retomar actividades y recuperar independencia.
Más allá de la rehabilitación: cultura de seguridad
Además de acompañar a quienes ya han sufrido un accidente, la alianza también busca generar conciencia sobre los riesgos eléctricos y la importancia de mantener las distancias de seguridad frente a la red.
El propósito no es únicamente atender consecuencias, sino fortalecer una cultura de prevención que reduzca riesgos y proteja vidas.
La energía es fundamental para el desarrollo, pero requiere cuidado y responsabilidad en su manejo.
Cuando las alianzas multiplican el impacto
La experiencia del Plan Padrino confirma que la colaboración entre organizaciones no solo optimiza recursos, sino que amplía el alcance social.
En este caso, la alianza entre la Fundación Enel Colombia y la Fundación Betty Palomino ha permitido acompañar procesos de rehabilitación integral y, al mismo tiempo, fortalecer una cultura de seguridad que protege a más personas.
Porque cuando las fundaciones trabajan juntas, no solo suman esfuerzos: multiplican oportunidades y transforman historias.